Así, como quien no quiere la cosa, disimulando, el
último editorial de infocosta recoge un duro alegato contra la política de la
corporación en materia de turismo. En lugar de recurrir al anonimato, como
viene ocurriendo con cierta frecuencia en el periodismo local, el varapalo se
presenta en forma de editorial para que no haya lugar a dudas. Yo acuso, podría
haberse titulado, pero la buscado otro título más mundano porque seguramente lo
ha escrito ella zola.
Dado que la directora del prestigioso informativo
conoce bien la identidad de las personas que han dirigido la política de
turismo, y la que no es turismo, en los últimos ocho años, y también en la
mayor parte de los demás, todo hace indicar que estamos ante un ataque
inesperado contra el señor benavides, al que algunos sujetos han dado en llamar
doctor -cuestión esta más que extraña ya que es dudoso que alguien pueda ser
denominado por algo que hizo una vez en
su juventud. Ya saben lo de por una vez que maté un gato, etćetera-.
El ataque es inesperado porque nada hacía presagiar
un golpe así después de la relación tan fluida que han mantenido el señor
yanguas y la señora mariadolores en los últimos años. Y es inesperado porque
rompe con la tradición de ese medio -insisto, en los últimos años nada más- de
mantenerse firme contra los ataques rastreros que vienen propinando al grupo
del doctor los anarco-comunistas, los socialistas, los andalucistas y los
peperos, es decir, esa mezcla nauseabunda que se ha dado en llamar –por un
error de contabilidad, supongo- tripartito.
Leyendo el durísimo ataque de infocosta contra el
modelo de desarrollo y crecimiento del municipio en los últimos treinta años,
uno no puede menos que recordar aquel ataque similar en conceptos y dureza
protagonizado por el filocomunista señor lamelas hace un año ahora.
El ataque de lamelas a la política turística del
doctor acabó con la subida al poder máximo en la asociación de hoteleros. Quizá
ese éxito de rafael haya estimulado a mariadolores para lanzarse como kamikace
en busca de una subida al estrellato. Pero por más que he buscado no encuentro
el destino de esa subida. ¿Quizá un puesto en la consejería de turismo para
desde ahí enderezar estos fallos que denuncia? Pudiera ser.
Para que los lectores no tengan que buscar mucho,
aquí les dejo algunas de las demoledoras críticas vertidas en ese editorial
contra el modelo de crecimiento elegido por nuestros anteriores
gobernantes:
estamos a años luz de esas
zonas turísticas…todo un entramado de ofertas al turista en las que visitar un
teatro en el que se celebra un festival de Cine, ver la tumba de una princesa
fallecida en accidente de tráfico, o comprobar las marcas que han dejado las
ruedas de los coches en el asfalto tras un rallye, se convierten en todo un
importante reclamo que les ha hecho poderosos y únicos.
Aunque lo del rallye se puede estudiar, y no creo
que hubiera mayor problema, esto de la princesa fallecida es difícil. Claro
que… tenemos una amplia familia real. Habrá que estudiar bien este tema y ver
cómo, llegado el caso, podemos planear el futuro de manera que sea rentable
para el municipio. El presidente de los hoteleros, poco amante de la monarquía,
al parecer, puede explorar estas posibilidades con el alcalde de conil, que
parece jugar un papel importante en la consejería de turismo.
Hablando de estética, mariadolores se lanza por los
caminos de la poesía:
Calles impolutas repletas de jardines cuidados y bellos, tanto que parecen pinceladas de colores en un cuadro de Matisse.
Calles impolutas repletas de jardines cuidados y bellos, tanto que parecen pinceladas de colores en un cuadro de Matisse.
Se llama prosa poética. Prueben a leerlo así:
Calles impolutas
repletas de
jardines cuidados y bellos,
pinceladas de
colores
en un cuadro de
Matisse.
Pero vamos a lo que vamos, que nos perdemos con la
literatura. (Eso es un vicio que llevó al paroximo marcelo proust y que veremos
a ver cómo lo arreglamos.)
En fin, esto de las calles impolutas y los jardines
cuidados va a ser difícil resolverlo mientras tengamos de encargado al malvado
atila. Pero siempre podemos dar marcha atrás y multiplicar el ejemplo dado con
los jardines del paseo blas infante, por ejemplo. Algún lector se extrañará,
pero es porque no conoce que el espacio que hoy ocupa el mayor aparcamiento del
municipio es una zona verde. Yo estuve en el mesón medina cuando el señor
yanguas nos explicó a los vecinos de la paloma con todo lujo de detalles la
vegetación que habría en el paseo, el diseño de sus jardines, la ornamentación
de sus fuentes. Hasta nos parecía oír el murmullo del agua cayendo por la boca
de un amorcillo, cuando en realidad era el camarero que echaba un poco de agua
en la copa vacía del orador (tan vacía la copa como sus palabras).
Entrando en el negocio puro y duro, ya nos explica infocosta
la necesidad de fabricar y distribuir un tipo de mercancía denominado
cariñosamente chorradas:
camisetas y gorras con el nombre de la ciudad escrita con brillantitos, los imanes para la nevera con lo más representativo de la ciudad, muñecos de peluche con mensajes y otros muchos reclamos típicos, hacen de artículos que no sirven para nada y nunca serán utilizados, un entramado comercial gestionado por los vecinos, sabedores de que esas “chorradas” que adquieren los turistas como rosquillas les reporta muchos millones de euros.
camisetas y gorras con el nombre de la ciudad escrita con brillantitos, los imanes para la nevera con lo más representativo de la ciudad, muñecos de peluche con mensajes y otros muchos reclamos típicos, hacen de artículos que no sirven para nada y nunca serán utilizados, un entramado comercial gestionado por los vecinos, sabedores de que esas “chorradas” que adquieren los turistas como rosquillas les reporta muchos millones de euros.
Critica con mordacidad el poco cuidado prestado al
comercio local y a sus calles peatonales, así como la falta de papeleras o
bancos para descansar. Lo de los coches de lujo para subir al castillo ya va a
ser un problema porque allí arriba no van a poder aparcar ni dar la vuelta sin
rayarse la puerta con uno de esos pivotes que tan astutamente vigilan la calle.
Miles de turistas
recorriendo callecitas peatonales en las que los escaparates de los comercios
están inteligentemente cuidados para que el visitante se sienta atraído por
ellos. Papeleras a cada metro de distancia al igual que bancos para el descanso
de quien observa como se pasean los coches de lujo por las empinadas cuestas
que les llevan hasta las mansiones adquiridas para los periodos vacacionales.
Para terminar el alegato, una cruel acusación que
imagino habrá molestado, y con razón, al doctor:
cuando una regresa de lugares como esos llega cansada de descansar y rabiosa al comprobar lo bien que lo hicieron otros antes y lo poco que hemos sido capaces de aprender de ellos. Así nos va.
cuando una regresa de lugares como esos llega cansada de descansar y rabiosa al comprobar lo bien que lo hicieron otros antes y lo poco que hemos sido capaces de aprender de ellos. Así nos va.
Yo espero que trini, con ayuda de la panda que forma
el tripartito, tome nota de esto y procure, en la medida de lo posible, dar
satisfacción al editorial de infocosta y subsanar todos estos errores cometidos
en los últimos treinta años.
Salud






