Aprovechando que el tiempo libre y las magníficas ofertas
gastronómicas de los centros comerciales dan para disquisiciones y
elucubraciones, en un digital de la localidad han aprovechado una sobremesa
para rehacer el cuento de la lechera, de nuevo sin leche. Va dirigido a esos
sinvergüenzas que condenaron a almuñécar y no se refiere a los que la han
gobernado dos tercios del tiempo en los últimos treinta años.
Desmenuzar el empleo generado por este centro comercial da
para una tesis doctoral pero a incultos como yo apenas despierta una suave
sonrisa.
El hipermercado tendría 70 trabajadores y 210 dependientes.
Como no aclara de qué categoría son los 70 primeros, yo supongo que serán
independientes por contraposición a estos otros. Es decir, como el día, el
lidl, los mercadonas y todos los coviranes juntos. Lógicamente, tendríamos que
comer más para poder abrir esta magnífica tienda sin cerrar el covirán de la
paloma. Eso aumentaría peligrosamente el colesterol y la obesidad, generando de
paso nuevos puestos de trabajo en el centro de salud y en la farmacia del
pecuatro.
101 profesionales, la exactitud aquí ronda la perfección,
estarían vinculados a la plaza de toros y los locales de ocio y restauración.
No se señala cuántos de ellos serían banderilleros y cuántos pinches.
Habría otros 140 camareros en la planta 0, (por lo visto la
planta cero es la de los borrachos) 19 empleados en los multicines y la bolera
y el resto hasta llegar a 600 son vigilantes, limpiadoras, aparcacoches o
administrativos.
Con ciento cuarenta camareros, a tres por bar, me salen
cerca de cincuenta baretos nuevos. Tendríamos que multiplicar por cuatro el
número de cañas, cafés y cubatas para evitar que cerraran el herrera y el
jabeque. Intoxicaciones del hígado y los riñones, más empleo para los garitos
de radiografías. Prosperidad y omeprazol.
Pero por si esta cifra queda pequeña, el editorial añade con
buen criterio: Y estos datos son sin contar las previsiones de empleo derivadas de las
tiendas que se iban a instalar en el centro comercial, cifra de puestos de
trabajo que se multiplicaría por tres como mínimo.
Es decir, si no lo he entendido mal, en las tiendas habría
mil doscientas personas vendiendo camisetas, bolsos y sostenes. Y si lo he
entendido mal habría mil ochocientas. Ya puestos, qué más da. Habría que
enrollarse más en los reyes y el día de la madre para poder darle meneo a todas
estas criaturitas que nos esperarían ansiosos en sus tiendas, con su mercancía
expuesta esperando nuestro monedero, que, además, tendría que hacer un buen
ejercicio de previsión para no vaciarse antes de llegar a las tiendas de la
calle real o baja del mar.
El caso es que estamos hablando entonces de 1.800 puestos de
trabajo. La mitad del paro del pueblo se lo come solito el centro comercial que
no está aquí ya abierto porque la malvada junta lo ha impedido.
Tengo que aclarar que esa junta cabrona que tiene al pueblo
en el paro no es la junta de valderas y gordillo, la junta de los comunistas
sino la junta de los sociatas. Si ya esa junta era capaz de semejantes
barrabasadas, imagínense ustedes de lo que será capaz esta nueva junta
anarcocomunista: son capaces de ordenar el cierre del eroski, el club náutico y
la casa morgan enviando otros cientos de criaturas al paro.
otros hoteles cerrados que podrían generar otra barbaridad de puestos de trabajo. Parece ser que tienen tantos problemas legales como los anteriores, e incluso más, porque en vez de tener en contra a la pérfida junta, o además de la pérfida junta y el tsja y el supremo, tienen en contra al doctor, que es el que se los ha cargado de una u otra manera.
Dios quiera que esta gente vuelva a gobernar pronto y que lleguen al gobierno de la nación si hace falta porque con todos esos proyectos sacaremos almuñécar adelante, y también la herradura, claro, aunque entonces tendremos que resolver otro problema: ¿dónde encontramos mano de obra para los siete u ocho mil empleos que vamos a generar si sólo tenemos cuatro mil parados?
Salud
